�Tras 1.004 días de su última entrevista, y en medio de una avanzada judicial que califica de ‘persecución’, la expresidenta Cristina Fernández rechazó anoche -con su clásica dialéctica irónica-, las acusaciones de corrupción en su contra, dijo que lo de José López ‘fue una trompada en el estómago’, y desafió a la Justicia a que haga una auditoría de toda la obra pública realizada por su gobierno para determinar con claridad si hubo sobreprecios.

En un programa periodístico de C5N, Cristina mantuvo anoche una larga charla telefónica en vivo desde su departamento en el barrio porteño de Recoleta donde se despachó a gusto contra las medidas económicas de Mauricio Macri y contra la oposición a la que acusó de ‘falta de ideas’ y ‘no cumplir con su rol desde el Parlamento’ para que el Gobierno de
Cambiemos modifique el rumbo.

‘Yo creo que están faltando ideas, alternativas para convencer al gobierno para que cambie el rumbo. Estas políticas ya fueron aplicadas por otros gobiernos y siempre con el mismo resultado’, disparó. La exmandataria acusó al gobierno de Macri de estar ‘transfiriendo los recursos del Estado a los grupos concentrados’, apuntando especialmente contra el sector primario de la economía, es decir el campo, como así también contra el sector financiero.
En este contexto, ocupó buena parte del reportaje para volver alzar su voz contra la suba en los servicios públicos al considerar que ‘el tarifazo monstruoso’ se está llevando ‘la mitad del sueldo de los trabajadores’, algo que, aclaró, ‘nunca pasó‘ durante su gestión.

De todos modos, Cristina trató de mostrarse lejos del discurso K que últimamente hace foco en apostar a que al gobierno nacional le vaya mal. ‘Que quede bien claro: yo no quiero que al gobierno le vaya mal porque no quiero que le vaya mal a la gente’, se preocupó en aclarar Cristina sin que le preguntaran. Pero recalcó que ‘ha bajado el nivel de vida de los argentinos’ y que ve que ‘la gente está triste’.

Negó que su regreso a Buenos Aires se debiera a la cita judicial que tiene este martes en los tribunales de Comodoro Py para notificarse del procesamiento y embargo en la causa del dólar futuro.

‘No yo no vine por Bonadío (Claudio, juez de la causa). Yo tengo una hija que el miércoles cumple 26 años, tengo una nieta que quiero ver’, explicó la exmandataria, restando importancia a su comparencia. También contó que si volvió a Buenos Aires es porque quiere tener ‘una impresión de primerísima mano de la situación social del país’.

Igual, dijo que ‘no es una sensación’ la persecución judicial en su contra y se desvinculó de cualquier denuncia de corrupción sobre un presunto circuito para asignar contratos y obra pública a cambio de coimas que enmascaraba como alquiler de sus hoteles que se investiga en las causas ‘Los Sauces’ y ‘Hotesur’ o ‘La ruta del dinero K’.

’¿Alguien puede pensar que en un monto de obra pública multimillonario ejecutado durante 12 años de gestión alguien va a hacer maniobras de corrupción a través del alquiler de uno, dos o tres inmuebles?. Son cifras irrisorias‘, argumentó.

Para dar contundencia a sus palabras, Cristina pidió a la Justicia que haga una auditoría de la obras pública durante sus mandatos. ‘No es difícil establecer si hubo sobreprecio. Hay métodos para determinarlo; ahora, si quieren seguir con la cacería de brujas…’.