Un centenar de organizaciones sociales y políticas participaron ayer del acto por el décimo aniversario del asesinato de Darío Santillán y Maximiliano Kosteki en Avellaneda. Coincidieron en señalar que el ex presidente Eduardo Duhalde -en funciones en aquella época- ‘debería estar hoy en la cárcel‘ y denunciaron complicidad de los grandes medios con el ocultamiento de ese crimen. ‘La masacre de Avellaneda pretendió ser un escarmiento ejemplificador contra la movilización popular‘, se afirma en el documento leído en la concentración, que hace hincapié en denunciar la situación de los autores materiales de los asesinatos, Alfredo Fanchiotti y Alejandro Acosta, beneficiados con un régimen penal semi abierto.

‘La masacre de Avellaneda no fue un exceso de represión policial, fue un plan político para callar al pueblo‘, afirma el escrito en el que señalan las ‘responsabilidades‘ del ex presidente Eduardo Duhalde, quien debió adelantar su salida del poder tras los asesinatos de los militantes piqueteros.