El cardenal primado de Argentina, Jorge Bergoglio, debería declarar como testigo en una causa penal abierta en Francia por el asesinato en 1976 del sacerdote Gabriel Longueville -de origen francés y cura párroco de Chamical- si la Justicia riojana hace lugar al exhorto de su par gala.
Longueville, y su par Carlos de Dios Murias, fueron secuestrados y torturados, después sus cadáveres aparecieron en Chamical.
Diecisiete días después un supuesto accidente terminó con la vida de monseñor Enrique Angelelli, por entonces obispo de La Rioja, y quien en ese momento habría estado llevando documentación sobre los asesinatos de Longueville y Dios Murias. El exhorto pretende que la Justicia federal riojana tome declaración testimonial al cardenal Bergoglio porque la Justicia francesa tiene "una serie de consultas puntuales" que hacerle.
