El jefe de la CGT Azul y Blanca, Luis Barrionuevo, se excluyó del acto que había organizado junto con las otras cuatro centrales obreras para reclamar por la ley antidespidos, en total desacuerdo con la participación de lo que denominó el ‘PJ residual‘ y los ‘mariscales de la derrota‘, entre los que mencionó a Daniel Scioli y Fernando Espinoza. Pero mañana se tomará revancha ya que celebrará el Día del Trabajador junto al presidente, Mauricio Macri y su esposa, Juliana Awada, con un locro en la sede del complejo cultural y deportivo del sindicato gastronómico (UTHGRA), junto a trabajadores del sector de distintos puntos del país.

‘Era una marcha que tenía que ver con el movimiento obrero y ahora falta que venga (Amado) Boudou, que presidía a estos mamarrachos que perdieron‘, se indignó Barrionuevo, tras mencionar al exgobernador y

excandidato presidencial, además del exintendente Espinoza, entre otros referentes peronistas.

Barrionuevo dio rienda suelta a su enojo por radio Mitre y después por América TV: ‘Nos vacunaron‘, advirtió y dijo que la CGT que encabeza se concentrará en Avenida de Mayo y 9 de Julio para, separada del resto, ‘hacer un acto allí y punto‘. ‘A los que no estamos de acuerdo nos vacunaron. Nos embalamos con el acto del 1 de Mayo y ahora vienen Scioli o Espinoza, que son los mariscales de la derrota -que perdieron en todos lados y que ahora conformaron un partidito-, a querer estar atrás nuestro, a adherirse con picardía política‘, se quejó. También apuntó que ‘estos personajes son los que llevaron la provincia de Buenos Aires

a un déficit histórico y apoyaron por doce años a un gobierno que destruyó al país’.

En el acto principal, Barrionuevo y varios de sus dirigentes estuvieron lejos del palco. Más aún, columnas de la CGT Azul y Blanca cumplieron y estuvieron en la calle, pero bien lejos del núcleo de la manifestación. En todo caso, en los lugares aledaños al sindicato gastronómico. Es que Barrionuevo -que se topó con la perfecta excusa de que iban a ir grupos políticos kirchneristas y cristinistas- tiene un rol estratégico en la relación con Macri y, como siempre, es un operador central que tracciona codo a codo con otro histórico en estas lides, como Enrique ‘Coti‘ Nosiglia.