La petrolera YPF, controlada por el Estado argentino tras la expropiación del 51 por ciento de sus acciones a la española Repsol, anunció ayer que en el primer semestre del año registró un beneficio neto de 1.793 millones de pesos (323,6 millones de dólares), un 15,7 por ciento menos que en igual período de 2012.
