Días después de la erupción del Volcán chileno Calbuco, autoridades argentinas dispusieron por estas horas la limpieza en aeropuertos, mientras comenzaban a normalizarse los vuelos.

Ayer por la mañana el cielo ‘amaneció completamente diáfano y en las distintas ciudades se está levantando la ceniza‘ para evitarle mayores inconvenientes a los pobladores, explicó el gobernador neuquino Jorge Sapag.

La actividad del volcán continuaba ayer ‘inestable‘ tras la erupción del miércoles que provocó la apertura de seis cráteres y proseguía con la emanación de cenizas, que cubría dos frentes en diferentes zonas de la Argentina. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió ayer al mediodía un informe especial en el que precisa que ‘se observan dos bandas de nubosidad de ceniza volcánica‘. ‘La primera, muy angosta, se ubica sobre el Norte de Neuquén, el Norte de La Pampa, el Sur de San Luis y Norte de la provincia de Buenos Aires hasta la República Oriental del Uruguay‘, informó el Servicio Meteorológico Nacional. La ‘concentración es baja en prácticamente toda su extensión, estimándose su altura entre los 2 y 5 kilómetros aproximadamente‘, remarcó el informe. El organismo añadió que ‘la segunda banda se ubica sobre el centro de Mendoza, Norte de San Luis, centro de las provincias de Córdoba, Santa Fe y Corrientes, extendiéndose hacia el Sudeste de Brasil y océano Atlántico‘.

En este caso, la ‘concentración también es baja, estimándose su ubicación entre los 4 y 8 kilómetros de altura‘. Las direcciones de Defensa Civil de las comunas cordilleranas afectadas por la caída de cenizas estimaron que el fenómeno, por las partículas que siguen en suspensión, puede continuar todo el fin de semana.

De todas formas, las autoridades de Neuquén y la ciudad rionegrina de San Carlos de Bariloche dispusieron iniciar la limpieza en las pistas de los aeropuertos locales que estaban afectados por la ceniza y cerrados al transporte. También se realizaban con normalidad los vuelos en la ciudad de Buenos Aires, el aeropuerto internacional de Ezeiza y las estaciones de las provincias cercanas.

“Se ha observado un incremento en la actividad superficial del volcán que sugiere que el sistema ha entrado en una fase inestable y de actividad sostenida, la cual podría ser precursora de un proceso magmático que podría generar flujos de lava”, señala el último comunicado del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) de Chile.

El cráter del volcán, situado en la región de Los Lagos, unos 1.000 kilómetros al sur de Santiago de Chile, sigue humeando y expulsando cenizas, una situación que, según el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin), podría mantenerse durante varios días.
El organismo señaló ayer en su cuenta de Twitter que el macizo, que llevaba 42 años inactivo, permanece “inestable”, por lo
que se mantiene la alerta roja.

El último informe del Sernageomin, publicado el viernes, indicó que se mantendrán las erupciones, principalmente de cenizas, y se
pueden generar lahares, que son flujos de agua proveniente del deshielo mezclada con material volcánico y sedimentos.

Un total de 6.400 personas se han visto obligadas a dejar sus hogares como consecuencia de la actividad del Calbuco, de 2.015
metros de altitud, que sorprendió con una violenta erupción este miércoles por la tarde que provocó una enorme columna de humo,
ceniza y rocas.