Ninguno cree que el caso López termine con la detención in fraganti del exnúmero dos del Ministerio de Planificación Federal de la era kirchnerista. Referentes oficialistas y opositores de la provincia opinaron que hay que seguir investigando, hablaron de la figura de Julio De Vido y coincidieron en que el escándalo que salió a la luz en la madrugada del martes es un duro golpe para el Frente para la Victoria.
Como pasa en todo el país, donde hasta lo más ultrakirchneristas se despegaron, el gobernador Sergio Uñac, los legisladores nacionales peronistas José Luis Gioja (es también el presidente del PJ nacional), Daniel Tomas y Ruperto Godoy, declararon su bronca por el caso de corrupción. Lo mismo que el diputado macrista Eduardo Cáceres y el senador Roberto Basualdo.
El gobernador y el líder del Producción y Trabajo coincidieron en señalar que hechos como el que estremece hoy al país perjudican a la actividad política, pero aseguraron que no hay que meter a todos en la misma bolsa. Gioja, como conductor del peronismo nacional, no ocultó su ánimo de trazar diferencias con el kirchnerismo y habló de una nueva etapa en la fuerza. Mientras que Tomas y Godoy remarcaron que hay que determinar quién puso la plata que López tenía en su poder cuando fue detenido por la Policía bonaerense.

