Héctor Timerman advirtió que la medida de Uruguay ‘afecta la soberanía ambiental de la Argentina, viola los tratados entre ambas naciones y la propia sentencia del Tribunal de La Haya‘. El canciller aludió a ‘un accionar extorsivo‘ por parte de la pastera, ‘a los que algunos parecen haberse cometido‘, en clara alusión al gobierno uruguayo. ‘Argentina lamenta que los intereses de la UPM sean tan poderosos que se han convertido en los factores‘ desencadenantes de la relación con Uruguay, planteó Timerman. Por su parte, el gobernador de Entre Ríos, Sergio Urribarri, calificó como ‘ofensiva‘ e ‘inentendible‘ la autorización que otorgó Uruguay a la ex Botnia y denunció que esa medida ‘pone en riesgo la relación histórica‘ entre ambos países. Urribarri, que acompañó a Timerman en el anuncio, rechazó las declaraciones de Mujica acerca de que ‘esta postura de los argentinos tiene que ver con el cronograma electoral, es ofensivo e inaceptable‘ y, en cambio, lo vinculó con ‘la amenaza y el daño ambiental que está produciendo Botnia‘.
