El fiscal federal Alberto Nisman, quién denunció a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner por presunto encubrimiento de Irán en un atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), fue hallado muerto en su vivienda de Puerto Madero, en la ciudad de Buenos Aires.

Nisman era el fiscal de la causa por el atentado que en 1994 provocó 85 fallecidos. Su cadáver fue hallado en el baño de su vivienda con un disparo en la cabeza y todos los elementos hallados alrededor del cuerpo más los exámenes médicos, indican que el funcionario se quitó la vida. La Presidenta se expresó ayer en la tarde en una carta pública y reclamó que "no se debe permitir que una vez más se intente hacer con el juicio de encubrimiento lo que ya se hizo con la causa principal".

El cuerpo de Nisman fue encontrado apenas unas horas antes de su comparecencia prevista para ayer ante el Congreso para detallar la denuncia que alcanzaba también a varios de los colaboradores de la mandataria por el supuesto encubrimiento de los presuntos autores del atentado contra la AMIA.

El secretario de Seguridad, Sergio Berni, evaluó ayer que, según la "criminalística", "todos los caminos conducen al suicidio" cuando se encuentra un arma de fuego y un casquillo junto al cuerpo. Por su parte, el Ministerio de Seguridad de la Nación confirmó ayer por la madrugada el deceso de Nisman, y detalló que la custodia perteneciente a la Policía Federal fue la que alertó sobre "la falta de respuesta" del fiscal, cuya madre encontró el cuerpo acompañada por los efectivos.

Autoridades de la Morgue Judicial informaron que "no hubo intervención de terceros" en la muerte de Nisman. La aseveración sobre la "no intervención de terceros" fue sostenida en un comunicado dado a conocer a través de la Procuración General de la Nación por la fiscal de la causa, Viviana Fein, quien aguardaba los resultados de más pericias para saber si tenía pólvora en las manos, como sucede en los casos de suicidio.

Por su lado, la diputada opositora Patricia Bullrich explicó que el fiscal Alberto Nisman (de 51 años) le había revelado que había sido amenazado y que incluso había transmitido su preocupación a la Fiscalía General para que reforzaran su custodia. "Un fiscal muerto antes de dar un informe al Congreso en una causa donde hay terrorismo internacional me parece de una enorme gravedad", agregó Bullrich. La investigación y la comunidad judía atribuyen a Irán y a la organización Hizbulá la planificación y ejecución del atentado a la AMIA en 1994.

Nisman se había convertido en el centro de atención política tras denunciar a la presidenta y a colaboradores, entre ellos el canciller, Héctor Timerman, por los delitos de "encubrimiento agravado, incumplimiento de deber de funcionario público y estorbo del acto funcional".

La denuncia, basada en escuchas telefónicas, alcanza también al diputado oficialista Andrés Larroque, los militantes Luis D’Elia y Fernando Esteche, personal de la Secretaría de Inteligencia, el exfiscal federal y exjuez de instrucción Héctor Yrimia y el referente comunitario iraní Jorge "Yussuf" Khalil.

Nisman, según había dicho el propio fiscal, contaba con grabaciones de conversaciones telefónicas entre las autoridades iraníes y agentes de inteligencia y mediadores argentinos que, según el fiscal, demostrarían que Argentina suscribió un acuerdo con Irán que implicaría el encubrimiento de los sospechosos del atentado contra la AMIA a cambio de impulsar el comercio bilateral y el intercambio de petróleo por granos.

La oposición esperaba conocer ayer nuevos detalles durante la comparecencia de Nisman en el Congreso, mientras el Gobierno nacional se apresuró a cerrar filas en defensa de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner y acusó al fiscal de mentir y de dejarse arrastrar por conflictos internos en la Secretaría de Inteligencia.

El caso causó conmoción en la dirigencia política de todo el país y en la gente común, ya que por la noche se produjeron manifestaciones en reclamo de Justicia en varias ciudades argentinas; San Juan no fue la excepción a ello. Además durante todo el día se sucedieron las declaraciones de dirigentes políticos del oficialismo y la oposición, quienes polemizaron acerca de si el fiscal se había quitado la vida o su muerte había sido provocada por un tercero, situación que quedó descartada con algunos análisis que se hicieron en el lugar donde murió Nisman.