Sobrevivientes del centro clandestino de detención que funcionó en la ex Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante la última dictadura militar y familiares de ‘detenidos-desaparecidos‘ defendieron ayer el asado realizado en ese predio por el ministro de Justicia, Julio Alak, al sostener que no ‘agrede la memoria‘ de las víctimas.

A diferencia de otras personas que también sufrieron torturas en la ex ESMA y criticaron el brindis de fin de año encabezado por el funcionario kirchnerista, al punto de reclamar su renuncia, manifestaron que, ‘a diario, se hace‘ en ese lugar ‘una reivindicación histórica de las lucha de los 30.000 detenidos-desaparecidos‘. ‘Tenemos absoluta constancia de que nada de lo que pasa en la ex ESMA agrede la memoria‘, sostuvieron los sobrevivientes en una solicitada los sobrevivientes.

En tanto, el diputado nacional Ricardo Alfonsín y Graciela Fernández Meijide, ex ministra de Desarrollo Social durante el gobierno de la Alianza, apuntaron contra la presidenta Cristina Fernández e insistieron en cuestionar el asado tras considerarlo una ‘desubicación‘.

Este sábado, la jefa de Estado escribió en la red social Twitter que ‘en la ex ESMA se han hecho y se seguirán haciendo asados, festivales y reuniones. Es la vida que por fin alcanza un lugar donde reinaron la muerte, el dolor, la tragedia y también las miserias humanas‘, destacó.