El gobernador de Tucumán, José Alperovich, afirmó ayer que ‘es un hecho el juicio político‘ a los tres magistrados que absolvieron a los 13 imputados por el secuestro y desaparición de Marita Verón, y afirmó sentir ‘vergüenza como tucumano porque no hubo justicia”.
‘Estoy muy afectado por la decisión de los jueces y por eso vine a ver a Susana (Trimarco)‘, indicó el gobernador tras el encuentro de 20 minutos que mantuvo en la Fundación María de los Angeles con la madre de la joven desaparecida. Antes de verse con Trimarco, el gobernador hizo declaraciones a la prensa local. ‘Que no se haga justicia es lo peor que le puede pasar a una madre. Voy a apoyarla en todo lo que haga falta.
Por otra parte, decenas de manifestantes y policías protagonizaron ayer graves incidentes durante la movilización realizada a la Casa de Tucumán, en el centro de esta ciudad, para repudiar el fallo. Los disturbios se iniciaron poco después de las 18 cuando, según dijeron algunos militantes sociales, los agentes que custodiaban el edificio arrojaron gas pimienta a manifestantes y estos respondieron tirando piedras. La fachada del lugar quedó completamente destruida y los enfrentamientos dejaron al menos cuatro policías heridos y manifestantes detenidos.

