La sede central del PAMI, en la ciudad de Buenos Aires, fue allanada ayer por orden del juez federal Claudio Bonadio en una causa en la que se investigan presuntos préstamos indebidos del organismo al Tesoro de la Nación.
Fuentes judiciales informaron que de las oficinas se retiró documentación que podría ser de utilidad en la causa que fue abierta por una denuncia del fiscal federal Carlos Stornelli, que cuestionó que el organismo pueda legalmente prestar sus fondos para financiar al Tesoro.
Según la denuncia, se trataría de préstamos que el Programa de Atención Médica Integral (PAMI) le hizo al Tesoro de la Nación durante los últimos años, cuando al frente del organismo se encuentra Luciano Di Cesare.
Días atrás, la legisladora opositora Graciela Ocaña aseguró al declarar como testigo ante Bonadio que el PAMI, el organismo público encargado de prestar servicios de salud a jubilados y pensionados, hizo préstamos al Tesoro mientras ‘baja el nivel de prestación de sus servicios a los jubilados‘, lo que a su juicio ‘viola la ley‘. Ocaña, que estuvo al frente del PAMI, señaló que el organismo debe ‘dejar de ser la caja para financiar la política‘.
En otra causa por presuntos manejos económicos irregulares, el lunes pasado la Cámara Federal revocó los sobreseimientos del titular de PAMI, Luciano Di Cesare, y de su segundo, Mariano Cardelli, que había dispuesto el juez a cargo de la investigación, Sergio Torres. El tribunal de alzada ordenó a Torres que disponga nuevas medidas para investigar las contrataciones de unos 6.000 empleados, viajes al exterior y la asignación de sueldos altos que, según la denuncia, no estarían justificados. Fuentes: Efe y DyN
