Rey en España. El postulante del kirchnerismo fue recibido en la Sala Constitucional del Parlamento español, repleta de argentinos, entre gritos de "¡Alberto presidente!" y "¡Vamos a volver!".

 

Aunque el sábado pasado había acordado llamarse a silencio para no contribuir a la inestabilidad política y de los mercados, Alberto Fernández, se puso ayer en España el traje de virtual presidente electo y disparó con munición gruesa contra el Gobierno de Mauricio Macri, contra Estados Unidos y contra la Justicia argentina por enviar a la cárcel "a los que no se les puede ganar en las elecciones".

El candidato del kirchnerista Frente de Todos, dijo que lo único que le dejará el Gobierno de Mauricio Macri al país son "cinco millones de nuevos pobres", además de un "enorme deterioro" en todos los sentidos "que estamos dispuestos a afrontar".

Fernández, de visita en España desde el pasado lunes, ofreció ayer una conferencia en el Congreso español de los Diputados, en la que criticó las políticas de Macri en estos años y apostó por la integración de su país es el resto del continente y, sobre todo en Europa.

"La llegada de un gobierno como el que tenemos ha significado un enorme deterioro económico, social, cultural y de calidad de la sociedad. El maltrato de la educación pública, de los sectores tecnológicos … se perdió un potencial enorme que terminó creando una sociedad de peor calidad", dijo.

"Una sociedad -prosiguió- que se muestra cada día más injusta en términos de desarrollo social, con un gobierno que jugó con el arte de la improvisación y con la economía, mientras retrocedía, porque el Gobierno creyó en las lógicas monetarias y en que restringiendo el consumo y los sueldos bajaría la demanda".

Según Fernández, Argentina "ha sufrido mucho, sufre mucho, y el lastre es la deuda". "Estar tan condicionados con las políticas de EEUU nos ha hecho retroceder", dijo en una crítica a la sociedad Macri-Donald Trump que facilitó el acuerdo con el FMI.

"Cuando el gobierno actual asumió el poder la deuda era el 28% del PBI y hoy es más del 100%. Hay que volver a salir con racionalidad y la comprensión de todos, y salir será difícil", dijo.

El candidato peronista reconoció que "hay que cumplir y honrar las deudas que se han tomado. Pero que no nos pidan que lo posterguemos, porque bastante se han postergado los argentinos".

"En estos años se ha multiplicado por dos el desempleo, la pobreza entre un 20 y un 30 %. Cuando termine el actual mandato vamos a tener una economía en recesión, y una inflación anual del

57%, pero si hay algo que los argentinos hacemos es arremangarnos y salir del pozo", aseveró.

"Hemos llegado al fondo del pozo, sólo nos queda mejorar", dijo Fernández, quien denunció también la preocupación por la "manipulación judicial" que se ha llevado en cabo en estos años.

"Se ha utilizado la detención como un mecanismo de presión opositora. Hay que dejar de valerse de los jueces y hacer que los tribunales actúen como tales y no politizarlos", remarcó.

Alberto, que cenó anoche con los responsables de destacadas empresas españolas con presencia en Argentina, fue recibido horas antes por el presidente del Gobierno español en funciones, el socialista Pedro Sánchez, con quien coincidió en la necesidad de apoyar el libre comercio internacional, según informaron fuentes del Ejecutivo español.

Ambos intercambiaron opiniones sobre la situación en los dos países y también sobre la regional en América del Sur y de Mercosur. En ese marco, de acuerdo con las fuentes, ambos coincidieron en su apoyo al libre comercio internacional "basado en reglas y sostenible medioambientalmente".

En la reunión, el candidato a la presidencia argentina por la coalición Frente de Todos elogió "la presencia y participación de las empresas españolas en la vida económica argentina y su compromiso con el país".

Asimismo, Fernández ensalzó el liderazgo del presidente español en la socialdemocracia europea y expresó su deseo de "estrechar lazos" con ese liderazgo.

"La Argentina necesita integrarse mucho con Europa, y España es la primera puerta. Por eso he venido a la querida España en primer lugar", afirmó Fernández. También apostó por "una relación madura" con los EEUU.

 

 

> Palo por "perseguir" a los dirigentes con la Justicia

 

Alberto Fernández aprovechó su gira por España, y su cara a cara con el presidente español, Pedro Sánchez, para volver a uno de sus principales caballitos de batalla antes y durante la campaña: sus críticas a los jueces argentinos por "prestarse" al juego del poder político y perseguir judicialmente a dirigentes kirchneristas a los que este gobierno "no le puede ganar en las urnas".

Al poner el foco en las causas judiciales que enfrentan varios dirigentes políticos en América latina y en Argentina, y pidió "dejar de valerse de jueces para perseguir a los que no se les puede ganar en las elecciones".

"Ningún estado de derecho soporta que alguien que esté detenido como lo está Lula hoy. Donde vayamos, tenemos que pregonar por su libertad. En la Argentina se ha utilizado la detención durante el proceso como persecución de opositores", afirmó.

Y agregó: "Lo que está pasando con Lula y (el ecuatoriano Rafael) Correa es imperdonable. Lo que está pasando Cristina Fernández de Kirchner ha sido una persecución sistemática que construyó teorías políticas para favorecer su procesamiento. Pero yo no voy a hacer nada por la libertad de nadie ni presionar a ningún juez".

También sostuvo: "Que la Argentina sea parte del Grupo de Lima y esté tan condicionada a las políticas americanas nos ha hecho retroceder mucho. No estoy diciendo que tenemos que tener una relación mala con Estados Unidos, sino una relación madura".

"Si hoy en día disfrutamos esta alegría es porque cedimos posiciones todos, porque nos respetamos en las diferencias y porque lo que más privilegiamos es que nunca más el conservadurismo haga padecer al pueblo argentino", cerró Alberto Fernández la conferencia, que duró un poco más de una hora.

Tardó, sin embargo, en abandonar la sala. Manso, sonriente y complaciente, no esquivó besos, abrazos ni selfies. En medio de aplausos, Fernández se definió a sí mismo como hijo de la escuela pública y, por momentos en tono de campaña electoral, prometió abrir universidades.

A la charla en el Parlamento español, Fernández llegó acompañado por su reducida comitiva, integrada por los dirigentes Felipe Solá y Miguel Cuberos, y por miembros del grupo parlamentario de izquierda Unidas Podemos, entre ellos el argentino Gerardo Pisarello, que tiene un cargo destacado como miembro de la Mesa del Congreso de los Diputados. En la sala de conferencias lo esperaban un muy nutrido grupo de entusiastas, la mayoría residentes argentinos en España. En interlocución con la audiencia, Fernández justificó su asociación con la expresidenta, que lo secunda como vice: "Nuestro mayor acierto es estar unidos, porque la desunión facilitó el triunfo de Macri" en 2015. "Con Cristina sola no alcanza, pero sin Cristina no se puede", remarcó.

 

> Sobre el Mercosur

"Yo fui jefe de Gabinete del gobierno que más hizo para motorizar un encuentro entre la UE y el Mercosur, en el año 2005 o 2006"-dijo Fernández-. Ahora parece haber un atisbo de acuerdo. Cuando el tema salió parecía un hecho consumado y en realidad tenemos dos años de discusión para ver cómo se materializa".