Un hombre que trabajaba como sereno en el cementerio municipal de Necochea asesinó ayer a machetazos y cuchillazos a tres de sus hijos, a su exmujer y a un vecino, para luego suicidarse ahorcándose en la casa familiar de esa ciudad del sudeste bonaerense. Fuentes policiales informaron que el episodio comenzó a las 9 en una vivienda del barrio Fonavi.

El quíntuple homicida fue identificado como Roberto Daniel Vecino, de 57 años; quien mató a su exesposa, Marta Esther Curuchet (52); a sus hijos Rosa (22), Etelvina (19) y Roberto (24); además de a un sujeto que intentó evitar la tragedia, reconocido como Horacio Córdoba (70). Luego, hirió a dos policías que intentaron detenerlo, tras lo cual se suicidó ahorcándose adentro de la propiedad.

Según testigos, Roberto Daniel Vecino mantenía peleas frecuentes con una de sus víctimas, María Esther, con quien tenía cinco hijos y de la que actualmente se encontraba separado. Por su parte, la mujer asesinada era prima lejana del senador provincial y excampeón olímpico de ciclismo Juan Curuchet.

Según las fuentes, todo ocurrió en el barrio Fonavi de Necochea, a unos 130 kilómetros de la ciudad de Mar del Plata, en la costa atlántica bonaerense, donde Curuchet residía con cuatro de sus hijos en una vivienda situada en avenida 98 y Vecino en un inmueble lindero sobre calle 63, ambas justo en la esquina.

De acuerdo a lo reconstruido por los investigadores, la mujer y su exesposo regresaron al domicilio de él luego de haber llevado a su hijo de 10 años discapacitado a la escuela y una vez en la cocina de la vivienda se produjo una discusión. En esas circunstancias, el hombre tomó una cuchilla tipo machete, con una hoja de unos 50 centímetros de largo y asesinó a su mujer, tras lo cual, se dirigió a la casa de ésta y en la planta alta atacó a sus hijas Rosa y Etelvina, a quienes también mató de varias cuchilladas.

Esta situación fue advertida por un hermano de Curuchet quien luego observó cómo Vecino atacó a su hijo Roberto, quien alcanzó a salir de la casa a la carrera, a lo que el agresor lo persiguió unos 50 metros. Las fuentes precisaron que Vecino redujo a su hijo a golpes y lo mató a cuchilladas, maniobra que fue vista por un vecino, identificado por la Policía como Horacio Córdoba (70), que pasaba por el lugar a bordo de su camioneta y que intervino para detener al atacante. Sin embargo, este vecino terminó degollado en la calle, junto al cuerpo del hijo del homicida.

Mientras Vecino mataba a su hijo Roberto y a Córdoba, el hermano de Curuchet alcanzó a pedir auxilio en un domicilio del barrio desde donde llamaron al 911, por lo que un patrullero de la comisaría local arribó a la escena del crimen. Los voceros dijeron que los policías que llegaron inicialmente al lugar intentaron desarmar a Vecino, pero éste tomó una segunda arma blanca que llevaba en la cintura y los hirió a ambos en las manos, tras lo cual huyó a la carrera y se atrincheró en un galpón de su casa. Los efectivos intentaron disuadirlo para que se entregara y cuando el personal del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) de Necochea ingresaron al galpón con orden judicial hallaron a Vecino ahorcado, agregaron las fuentes.

La masacre es investigada por la fiscal Mirta Ciancio, quien confirmó que Curuchet y Vecino ‘estaban separados, y según el hermano de la víctima, tenían discusiones frecuentes, (aunque) no existen denuncias realizadas‘.

Fuentes periodísticas mencionaban la posibilidad de que Roberto Vecino haya estado con medicación por problemas psiquiátricos. El caso de Necochea era comparado ayer con el del odontólogo Ricardo Barreda que en 1992 asesinó con una escopeta a su esposa, su suegra y sus hijas Cecilia y Adriana. Télam y DyN