El gobernador bonaerense Daniel Scioli aceptó la renuncia de los jueces de Casación Horacio Piombo y Benjamín Sal Llargués, tras el polémico fallo en el que redujeron la pena de un violador porque la víctima, un nene de 6 años, ya había sido abusado y tenía una inclinación “homosexual”.
A través de los decretos 513 y 514, Scioli aceptó el viernes por la noche la renuncia de ambos magistrados al tomar en cuenta informes de organismos técnicos de los que surgió “la inexistencia de inconvenientes” para avanzar en ese sentido.
Los dictámenes fueron emitidos por la Dirección de Asesoramiento Técnico de la Suprema Corte, la Asesoría General de Gobierno y la Secretaría Permanente del Jurado de Enjuiciamiento.
