Una investigación de la Universidad Nacional de Cuyo analizó tres generaciones de políticos de Mendoza que han ocupado cargos legislativos y ejecutivos desde 1983 y determinó que la mayoría eran abogados y que ingresaron a la política mientras estudiaban.

El estudio de la UNCuyo y el Conicet se realizó con el objeto de determinar los procesos de formación ‘de las elites políticas a lo largo de la historia de la provincia‘.

El grupo de investigación estuvo liderado por la historiadora Beatriz Bragoni, mientras la socióloga Virginia Mellado se encargó del período de fines del siglo XX y comparó los itinerarios universitarios y el acceso a la carrera política de 544 dirigentes en los últimos 31 años de democracia.

‘A diferencia de otros países donde se pueden distinguir instituciones formadoras de altos funcionarios y políticos profesionales, como las grandes écoles francesas, en la Argentina este proceso es mucho más opaco‘, indicó Mellado.

La socióloga indicó que ese proceso también es ‘tributario de un conjunto de acontecimientos históricos e inserciones particulares de los actores en diferentes espacios como la familia, la escuela o universidad, los sindicatos, la Iglesia, las organizaciones de militancia, el partido político, etc‘.

Del total de senadores y diputados nacionales y provinciales de Mendoza y ministros de gobierno entre 1983 y 1999 analizados por el estudio, se desprende que el 73,39% posee un título universitario.

‘A medida que las posiciones jerárquicas alcanzadas son más altas, la homogeneidad intragrupal tiende a aumentar: los universitarios alcanzan el 62,57% entre los senadores provinciales, el 83,33% entre los ministros, el 77,78% entre los diputados nacionales y el 100 % entre los senadores nacionales‘, detalló el informe. La socióloga agregó que ‘en el caso de los diputados nacionales, el acceso de los sindicalistas al Congreso de la Nación, especialmente en las primeras cohortes luego de 1983, aumentó el porcentaje de la categoría de ’no universitario’‘.

Al comparar entre los diferentes partidos, observó que los senadores provinciales de la UCR que poseen título universitario alcanzan el 57,81%, los que pertenecen al PJ el 63,64% y quienes pertenecen al Partido Demócrata el 66,67%.

‘Esta composición del personal político contrasta con aquella observada en la década del ’60, donde los dirigentes mostraban diferente grado de instrucción de acuerdo a esta variable. Hacia 1964, tanto demócratas como radicales exhibían un alto nivel educacional a diferencia de peronistas y socialistas‘, analizó.

Otro dato que surge de la investigación, es que los abogados son el grupo más numeroso: el 23,4% de los senadores provinciales son diplomados en derecho, seguidos por médicos e ingenieros. Para Mellado, esto se debe a que ‘la actividad política requiere de un conocimiento técnico que el especializado en jurisprudencia puede suplir‘.

Algunos de estos abogados de la muestra fueron formados en universidades de otras ciudades (Buenos Aires, La Plata, Córdoba y Santa Fe), ya que en Mendoza no existía la carrera. Recién en 1960, con la creación de la Universidad de Mendoza, -alentada por sectores nacionalistas y católicos, anota Mellado-, se organizó la carrera de abogacía en la ciudad. Asimismo, el estudio señaló que el análisis de la formación de los grupos políticos de Mendoza exhibe que el acceso a la Universidad favoreció su politización como estudiantes. ‘Hacia fines de la década del ’60, las organizaciones estudiantiles proliferaron y describían un amplio abanico ideológico que cruzaba desde la izquierda hasta el liberalismo‘, explica Mellado. (DYN).