13 de agosto.- Cuando los dedos de las manos y los pies de las personas pasan mucho tiempo en contacto con el agua, las yemas adquieren una textura diferente, se arrugan. Según los científicos del laboratorio 2AI de Idaho, Estados Unidos, esto sucede como una reacción de supervivencia del cuerpo humano.

Las arrugas se producen porque actúan como las líneas de los neumáticos. Los pliegues en la piel crean canales que drenan el agua, lo que mejora el agarre cuando existen condiciones húmedas.

Los científicos también aseguraron que estas arrugas son controladas por el sistema nervioso, ya que a personas a las que no les funcionan los nervios de sus dedos, no les ocurre nada.

En otras palabras, cuando el cuerpo se ve en condiciones muy húmedas reacciona con este sistema de autodefensa para permitir mejor agarre tanto en las manos como en los pies.