El director del PAMI, Carlos Regazzoni, afirmó ayer que esa obra social de los jubilados ‘no fue una isla en la Argentina de Lázaro Báez’, al denunciar que en la gestión kirchnerista se gastaban ‘unos $500 millones anuales en compra de medicamentos que no iban a los afiliados y que iban a los circuitos mafiosos’.
En una reunión conjunta de las comisiones de las Personas Mayores; Acción Social y Salud Pública; Defensa del Consumidor, del Usuario y de la Competencia de la Cámara de Diputados, Regazzoni reveló que al asumir el cargo encontró ‘un PAMI que está en una situación institucional terminal’. ‘Encontramos casos de corrupción gravísimos que ya hemos denunciado en la Justicia. Hubo auditorías que denunciaban estas irregularidades que fueron ignoradas’, indicó el funcionario, quien agregó que ‘el PAMI no fue una isla en la Argentina de (el empresario kirchnerista) Lázaro Báez’.
Durante su exposición en la Cámara baja, confió que gran parte de los medicamentos que compraba el organismo eran ‘para revender’ e incluso señaló que se descubrieron ‘sitios de venta por Internet donde se vendían paquetes de pañales del PAMI’.
Regazzoni se defendió de las críticas recibidas por la quita de cobertura de medicamentos al revelar que el organismo ‘gastaba $500 millones’ en remedios que ‘se revendían en circuitos mafiosos’.
Entre los desfalcos encontrados en la institución, mencionó los ‘más de 400 mil muertos en el padrón, remedios recetados a más de 7 mil afiliados fallecidos y desmanejos administrativos que tienen consecuencias directas sobre la calidad de atención que ofrece el PAMI’. Además, denunció que ‘había clínicas fantasma que le cobraban al PAMI, viajes en ambulancia facturados que nunca existieron, sillas de ruedas rotas en depósitos, prótesis por las que se pagaban 4 o 5 veces más que su precio de mercado, y todo esto no lo vamos a ocultar‘, dijo.
