El niño de 7 años intoxicado por haber aspirado purpurina se mantiene ‘estable‘, informaron las autoridades del Centro Provincial de Salud Infantil de Santiago del Estero (Cepsi), quienes se mostraron esperanzados en que al lograr la oxigenación de la sangre ‘empiece a mejorar‘ su estado de salud.
‘Al lograr lavar parte de la purpurina con lavados bronquioalveolares, hemos empezado a lograr que la sangre comience a estar mejor oxigenada y los órganos lentamente se están recuperando. Clínicamente está estable, su salud no sigue deteriorándose y esperamos que en algún momento empiece a mejorar‘, dijo Leandro Gamba.
El subdirector del Cepsi explicó que tras realizar numerosas consultas ‘surgió la necesidad de realizar un lavado de broncoalveolares, cosa que se empezó a realizar con oxígeno en asistencia respiratoria mecánica y en condiciones de evaluar órgano tras órgano‘. En conferencia de prensa, en la que Gamba estuvo acompañado por el director del Cepsi, Claudio Madorrán, el médico pediatra reveló que el pasado miércoles 22 Mauro López Banegas ‘hizo un paro cardíaco, del cual se recupera a través de maniobras de reanimación adecuadas‘.
‘La purpurina al impedir el paso del oxígeno del alvéolo produce hipoxemia, lo que provocó en el niño que cada órgano vaya cayendo uno detrás de otro, que se hayan lastimado‘, agregó. Consultado sobre posibles secuelas, Gamba indicó que ‘resulta aventurado pronosticar, toda vez que tiene afectado riñones, pulmones y cerebro‘. El niño fue internado el sábado pasado por presentar un cuadro clínico de ‘severa insuficiencia respiratoria‘, tras colocar purpurina en un silbato de plástico, que luego sopló e inmediatamente inhaló la sustancia tóxica.
El accidente ocurrió en la casa del niño, en el barrio Los Telefónicos de la capital de Santiago del Estero. Fuentes: Télam y DyN
