Devaluación del 50%, desdoblamiento cambiario, fuerte ajuste fiscal y suba de tarifas. Las recomendaciones figuran en el plan de "estabilización" que empezó a circular en las últimas horas y se le atribuye al viceministro de Economía, Gabriel Rubinstein. El objetivo es "evitar una hiperinflación" con medidas que deberían implementarse desde este jueves, pero en el gobierno niegan que vayan a aplicarlo.
El documento "confidencial" de siete carillas data del 26 de julio pasado, cuando Silvina Batakis se encontraba en su primera gira en Washington y en Buenos Aires se definía sin que ella lo supiera su reemplazo por Sergio Massa. Según fuentes con conocimiento del borrador, el mismo fue una propuesta "teórica" que luego quedó cajoneada con el desembarco de Rubinstein en el Palacio de Hacienda, donde vio que era imposible su aplicación.
En el Ministerio de Economía aseguran que no les "consta" que el documento haya sido elaborado por el secretario de Política Económica. "Olvidate que pase eso", señalaron en el equipo de Massa.
Lo cierto es que su filtración fue leído en el mercado como una "granada" desde la propia coalición oficialista.
