El gobernador de Mendoza, Francisco Pérez, concurrió ayer a la casa del radical Alfredo Cornejo, quien ganó las elecciones provinciales, iniciando de esa manera el período de transición que se extenderá hasta diciembre.

Cuando el domingo por la noche el candidato a la gobernación por el Frente para la Victoria, Adolfo Bermejo, y Pérez reconocieron la derrota y llamaron a Cornejo, éste invitó al actual mandatario a desayunar a su casa, a fin de iniciar el diálogo para organizar la agenda de los próximos seis meses hasta el traspaso de mando el 10 de diciembre. Pérez llegó puntualmente a las 9.30, y fue recibido por Cornejo en la puerta de su casa del barrio Bancario, de la ciudad de Godoy Cruz, de la que es intendente.

‘La charla fue amable‘, pero ‘hay temas que influyen en la gestión que viene, como el tema financiero‘, dijo Cornejo a la prensa, una vez terminado el encuentro. Según Cornejo, Pérez le indicó que ‘hay 600 millones de pesos de deuda flotante. Nosotros tenemos números distintos. Nosotros creemos que es por lo menos el doble‘, por lo que designó a un hombre de su confianza, el actual diputado provincial Martín Kerchner, para que se encargue de todo lo relacionado con los números públicos junto al actual ministro de Hacienda, Juan Gantus.

‘Acá no se trata de creer o no creer, sino que nosotros pensamos que la proyección a fin de año es mucho peor, por ello para hablar con propiedad y no con conjeturas, nos reuniremos con el Ministro de Hacienda y yo le propuse a Martín Kerchner para ver ese y otros temas. Hay una licitación petrolera en marcha, hay cuestiones de mediano plazo que son importantes‘, señaló el radical.

‘Fue una reunión informativa. Hablamos de temas como transporte, seguridad, por supuesto educación y sobre todo la reforma de la educación, que para nosotros ha sido política de Estado‘, dijo el gobernador Francisco Paco Pérez.

Esta invitación a desayunar en su propia casa es una tradición que suele hacerse en Chile a la que Cornejo quiso imitar y poner en la agenda provincial como un gesto de transición de la democracia.

A modo de chanza, Pérez dijo que le aconsejó al radical Cornejo “que se haga un chequeo médico completo, y cuando ya esté en la gestión que no deje de tener actividad física ni sea un esclavo del trabajo como yo”.

Tras despedir al gobernador saliente, el dueño de casa salió a la calle y comentó a los periodistas que los aguardaban en la puerta del domicilio del Barrio Bancario de la ciudad de Godoy Cruz que en esta transición le “preocupa la situación de la economía fiscal, los últimos ingresos al Estado, los atrasos a proveedores, pero siempre teniendo en cuenta que quien tiene el mandato de gobernar es él”.

El electo gobernador mendocino anticipó que recién la semana anterior a la asunción dirá quién lo acompañará en el Gabinete.

Sin embargo, dijo que ya tiene armado un equipo de la transición y que “se achicará la cantidad de ministerios y cargos políticos, eso seguro”.

“Ser electo gobernador de la provincia es un anhelo de muchos ciudadanos, probablemente. Pero creo que para quienes estamos en esta actividad no sólo tiene que ser para el beneplácito personal”, expresó Cornejo.

Fuentes: Télam y DyN