El ministro de Justicia nacional, Julio Alak, supervisó ayer un procedimiento en el que más de 16 mil armas fueron trituradas y fundidas en una planta siderúrgica de Campaña, para promover el desarme. Durante el procedimiento Alak afirmó que Argentina es el país que “más armas destruyó en todo el mundo” y precisó que “con lo de hoy (ayer) alcanzamos la cifra de 149.736 armas sacadas de circulación”.
El ministro, que estuvo acompañado por su colega bonaerense Ricardo Casal, afirmó que “esto nos pone a la vanguardia del desarme civil en el mundo”. Las armas destruidas fueron obtenidas en la segunda fase del Programa Nacional de Entrega Voluntaria.
En el procedimiento también participó Andrés Meisznerel titular del Registro Nacional de Armas (Renar), entre otros.

